¿Son convenientes las mutaciones?:

 

El cuarto supuesto de la evolución según Darwin, es que la variabilidad en cada especie es esencialmente ilimitada y que estas variaciones producen rasgos físicos benéficos. Si este postulado -o cualquiera de los otros postulados de Darwin- no es verdadero, entonces la evolución no pudo existir.
Una mutación es un cambio en la estructura de la molécula de ADN. Como es un cambio químico, está sujeto a las leyes de la física y la química como cualquier otro cambio químico.
Harold F. Blum hace la siguiente observación:

"Cualquiera que sea la naturaleza de la mutación, tendrá que seguir ciertas líneas determinadas por la pauta molecular y las relaciones energéticas. La mutación, entonces, no es fortuita, sino que puede ocurrir sólo dentro de ciertos límites de restricción y de acuerdo con ciertos senderos determinados por las propiedades termodinámicas del sistema. Así para poner el caso de un modo más bien animista, el organismo no se puede adaptar al ambiente variando sin restricción en cualquier dirección".

Por tanto, la mutación no puede causar variaciones en cualquier dirección. Esto significa que si un animal "necesita" cierto rasgo para sobrevivir, los genes tal vez no puedan producir ese gene necesario, pues las leyes de la física no lo permitirían. El enfoque que hace Blum del gene restringe severamente la dirección en que evoluciona una criatura.
Aunque las leyes de la química permitan la producción de un nuevo gene, lo más probable es que una vez producido, el nuevo gene irá en realidad en detrimento del organismo. A. M. Winchester declaró:

"La mutación se presta para un campo de selección virtualmente ilimitado. El hecho de que más del 99% de las mutaciones que se han estudiado en varias formas de vida son dañinas hasta cierto punto, parece descartar la importancia de la mutación como factor en la evolución de adaptación. Pero es esa fracción del uno por ciento que por casualidad es benéfica lo que les da fundamento a la mayoría de los desarrollos evolutivos. Debido a las mutaciones, la vida ha logrado alcanzar la complicadísima organización que tienen ahora muchas formas. En medio de la caótica masa de mutaciones casuales que han ocurrido a través de los tiempos, el fenómeno de la selección ejerce su influencia y saca orden del caos".

Aunque Winchester escribió 15 años después de haber aparecido por primera vez el libro de Blum, ignorando las implicaciones de las leyes de la física al limitar la variabilidad, todavía afirma que la variabilidad es casual; pero no lo es.
Winchester perpetúa un mito que los evolucionistas aceptaron como realidad: un pequeño porcentaje de mutaciones son benéficas para el organismo. Dobshansky dice que esto no es cierto:

"Los mutantes típicos obtenidos en la drosófila con frecuencia muestran deterioro, destrucción o desaparición de algunos órganos. Se conocen mutantes en los que disminuye o desaparece la cantidad de pigmento de los ojos, cerdas o patas. En realidad, muchos mutantes son mortales poseedores. Los mutantes que igualan en vigor a la mosca normal son una minoría; y los mutantes que hayan hecho una mejora importante de la organización normal en ambientes normales son desconocidos."

No sólo son limitadas las mutaciones y la variabilidad, sino que no se conocen mutaciones benéficas en ambientes normales. ¿Qué decir entonces de los insectos resistentes al DDT y los gérmenes que resisten los antibióticos, de los que se han tenido noticias en los últimos años' ¿No son ejemplos de mejoramiento de las especies?
La respuesta, para la mala fortuna de los evolucionistas, es negativa. Dobzhansky, evolucionista consagrado, nos da la respuesta otra vez. El señala que las moscas que resisten el DDT se demoran más para desarrollarse, que las moscas normales, reduciendo así la "fuerza" o aptitud de la nueva raza. Además hace notar que la bacteria resistente al antibiótico es también menos apta. Esta es su observación:

"¿Por qué entonces la mayoría de las bacterias del colon que se encuentran fuera de los laboratorios todavía son susceptibles a los ataques bacteriófagos y sensibles a la estreptomicina? ¿Por qué los mutantes resistentes no han abundado más que los genotipos sensibles? Esta teoría nos lleva a la conclusión de que los mutantes resistentes deben ser una desventaja cuando se les compara con las bacterias sensibles en ausencia de fagos y antibióticos.
"Esta deducción teórica ha sido verificada en algunos experimento. Casi el 60% de los mutantes resistentes a la estreptomicina en las bacterias del colon también dependen de la estreptomicina; estos mutantes no pueden crecer en un cultivo sin estreptomicina; la sustancia que es venenosa para las bacterias sensibles normales es esencial para la vida de los mutantes resistentes. E.H. Anderson ha demostrado que ciertas clases de bacterias del colon resistentes a los bactericidas requieren para su crecimiento ciertos alimentos y sustancias que no se necesitan para el crecimiento de las bacterias sensibles. Los mutantes resistentes desaparecen en ambientes que no tengan los alimentos requeridos."

Así, pues, los ejemplos de evolución que se nos presentan hoy en día, son en realidad criaturas inferiores a las variedades normales. Siendo este el caso, la "evolución" es en realidad regresiva: destrucción y debilitamiento en vez de perfección progresiva.
Como lo anterior ha demostrado que el cuarto postulado de Darwin no es válido, la evolución misma no lo es tampoco.

 

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